Buenos administradores

Quiero compartir algunos consejitos que me parecieron muy útiles a la hora de hablar de la economía personal...

Como ser buenos administradores


Haga dinero a la manera de Dios

Una de las cosas que todo el mundo sabe a ciencia cierta acerca del dinero es que es la raíz de todo mal, ¿verdad? Bueno, pues no. Lo que en realidad dice la Biblia es que el amor al dinero es la raíz de todos los males. ¿Puede ver la diferencia?

El dinero es sólo una herramienta, es energía portátil; es una manera muy conveniente de convertir el trabajo en bienes, y la necesidad de bienes en trabajo. El dinero es una manera mucho mejor de conservar la riqueza que teniendo ganado.

Si usted es pobre, Dios ciertamente lo ama, y le ayudará a sobrevivir. Y es verdad que el materialismo y la idolatría al dinero son ciertamente pecados mortales. Pero también es cierto que no es el deseo de Dios que todos los de su pueblo sean pobres; él aprueba que usted haga dinero, le agrada que construya un patrimonio para las necesidades de su familia, para invertir en la comunidad y para aportar con generosidad para la difusión del Evangelio. “La mano negligente empobrece, pero la mano de los diligentes enriquece” (Proverbios 10:4).

¿Se entendió? Dios no solo permite que usted se proponga construir un patrimonio; de hecho, le promete que va a bendecir su intenso trabajo.

Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Proverbios 10:4 NVI

Dé dinero a la manera de Dios

Quedé abatido. Un domingo, cuando estaba saludando a los fieles después del culto, uno de los miembros se acercó y me dijo: Ay, pastor, si hubiera sabido que el tema de este domingo era la mayordomía, no hubiera traído un amigo”. ¡Ay! ¿Estuve tan mal? ¿Hice que Jesús se viera mal ese día? ¿Convertí uno de los privilegios más alegres de un cristiano en un deber sin alegría?



La ofrenda es una manera de adorar. Llevarle ofrendas a Dios es reconocerlo como el Hacedor de todo (recuerde: “Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella”), el Dador de todo (recuerde: “¿Qué posee usted que no haya recibido primero?”), y digno de lo mejor de nosotros (recuerde: “Él se hizo pobre, para que por su pobreza fuéramos enriquecidos”).

Devolverle dinero a Dios es asunto de “quiero”, no de “tengo que”. “Honra a Jehová con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos; entonces tus graneros estarán colmados con abundancia y tus lagares rebosarán de mosto” (Proverbios 3:9,10).

Dios ya está viviendo en el futuro de usted, y es capaz de devolverle más rápido de lo que usted puede darle a él. Sienta el amor. Sienta la alegría.

Honra al Señor con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas.  Así tus graneros se llenarán a reventar y tus bodegas rebosarán de vino nuevo.
Proverbios 3:9‭-‬10 NVI
Seamos buenos administradores

Gaste el dinero a la manera de Dios

¿Tiende usted a ser un Sr. Scrooge, o un gastador compulsivo? He aquí otro ejemplo de cuándo es mejor conducir la vida desde el término medio. Dios no les da honor especial a los avaros y a los tacaños, pero también hay gran peligro en gastar sin control.

Controle la cantidad de dinero que gasta. ¿Se va de compras cuando se siente mal con usted mismo? ¿Necesita ropa nueva para sentirse importante? ¿Le agrada darse gusto? ¿Tiene problemas para decirles no a sus impulsos? ¿Le gusta ir a fiestas? ¿Le parecen duras de escuchar estas palabras: “Caerá en la pobreza el hombre que ama los placeres” (Proverbios 21:17)?

Demasiadas personas viven en la miseria y en el miedo, porque han llegado al máximo de sus cuatro tarjetas de crédito y ahora ni siquiera pueden hacer los pagos mínimos. Compraron una casa demasiado costosa, la hipoteca de interés variable volvió a subir y se acerca de manera amenazadora el remate judicial.

Usted sabe, por supuesto, que hay grupos como AA para ayudar a los bebedores problema. ¿Sabía que hay ayuda para gastadores problema?

El que ama el placer se quedará en la pobreza; el que ama el vino y los perfumes jamás será rico.
Proverbios 21:17 NVI

Ahorre dinero a la manera de Dios

Tan recientemente como mediados de la década de 1980, los estadounidenses estaban ahorrando dinero a una tasa del 10%; es decir, por cada 100 dólares que ganaban, ahorraban $ 10. ¿Sabe cuál es la tasa de ahorro en la actualidad? 0%. Sí, escuchó bien, 0%. Me parece que ese comportamiento es propio de personas que piensan que no tienen futuro o que simplemente asumen que alguien los va a cuidar cuando lleguen a la vejez.

Ciertamente, la Biblia nos advierte de los peligros del materialismo. El dinero se puede convertir fácilmente en un dios que la gente adora y en el que confía. Pero eso no significa que la pobreza deba ser un objetivo en la vida de los cristianos. Dios aprueba enérgicamente el concepto de la creación de riqueza para usted y su familia.

Unas pocas personas afortunadas obtienen los fondos para su jubilación por medio de una gran herencia o de una donación; todos los demás tenemos que acumularlos poco a poco. Una disciplina maravillosa es gastar menos de lo que se gana y ahorrar la diferencia. Este es el consejo de Salomón: “Las riquezas de vanidad disminuyen; el que recoge con mano laboriosa las aumenta” (Proverbios 13:11). Comience en la juventud.

El dinero mal habido pronto se acaba; quien ahorra, poco a poco se enriquece.
Proverbios 13:11 NVI

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