Servir con AMOR

La vida nueva es una vida de fe que obra por el amor



La vida en Cristo es una vida de fe, y la fe obra por el amor. Pablo nos dice, que es por fe que andamos, no por vista. La vida nueva es una vida de fe de principio a fin. Entramos en ella por medio de la fe, permanecemos en ella creyendo. Donde no veamos esa obra de amor, podemos concluir que no hay fe, y donde no hay fe, tampoco hay vida nueva.

Somos salvos por medio de la fe; vivimos por fe. ¿Podemos concebir la fe sin amor? De ninguna manera, porque la fe que no obra es muerta en sí misma, igualmente Pablo aclara que la fe, obra por medio del amor.

Cuando queremos el aplauso y la buena opinión de los hombres, en realidad es para servirnos de esas cosas en el momento. Así que, mientras aparentamos estar preocupados para la gloria de Dios o el bienestar del prójimo, en realidad estamos preocupados por nuestra propia gloria y nuestro propio bienestar.

Mira lo que dice en Mateo 22: 34-40

El mandamiento más importante

Los fariseos se reunieron al saber que Jesús había hecho callar a los saduceos, y uno, que era maestro de la ley, para tenderle una trampa, le preguntó:

—Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley?

Jesús le dijo:

—“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.” Éste es el más importante y el primero de los mandamientos. Pero hay un segundo, parecido a éste; dice: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” En estos dos mandamientos se basan toda la ley y los profetas.



Este pasaje nos invita a reflexionar en nuestra manera de comportarnos, ¿estamos creciendo en amor? El que no está creciendo en amor, simplemente no está creciendo; el amor resume todo lo demás. En el Señor podemos parecernos cada día un poco más a Él, si permanecemos unidos podemos dar buenos frutos.


La conclusión a la que llega Pablo en Romanos 13, es que «el que ama al prójimo, ha cumplido la ley».

Esto no es para desanimarnos, al contrario, Jesús es quien renueva nuestro espíritu y no olvidemos que sus misericordias se renuevan cada día. El amor de Dios por vos no cambia, y nada de lo que hagamos puede aumentar o disminuir ese amor.


La buena compañía nos estimula al amor y las buenas obras, hoy puedes ser una buena compañía para las personas que te rodean.


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